Thursday, October 05, 2006

Terminó mal la feria

Los bumangueses se rumbearon la 57 feria ganadera pero terminó convertida en una batalla
  • Las mujeres cantaban y movían sus caderas encima de las mesas mientras otros dormían la borrachera sentados en la silla con la cabeza sobre las rodillas
  • En la tarima estaba Ivan Villazón levantando las manos y moviéndolas de lado a lado animando a la gente.

Las ferias de Bucaramanga son la excusa perfecta para que todo el mundo se enloquezca

  • Los bancos no abren por las tardes
  • Cierran las principales calles para montar conciertos de todo tipo de música
  • El suelo es blanco de la cantidad de maicena que lanzan
  • Los policías de transito están obligados a no realizar comparendos, por todas estas razones, se ha convertido en un carnaval.

La feria "el ring de pelea"

El sábado 16 de septiembre el último día de las ferias se transformó en un verdadero campo de batalla, a la salida cuando todas las personas desalojaban el lugar cayó una moto al suelo con una mujer, su novio saltó de la motocicleta para entrar en la pelea que había comenzado el “maqueco”, un muchacho boquineto conocido en la ciudad por robar a las abuelitas en cañaveral.

El “maqueco” le había pegado una patada al tanque de la moto y seguidamente un puño certero en la cara del hombre que la manejaba, la gente empezó a alejarse para evitar quedar en medio de la riña, en ese momento llegó el camión con los policías que prestaban la seguridad en la feria y bajaron rápidamente para entrar a separar a los luchadores de la calle, pero no importó que la autoridad haya llegado porque la pelotera siguió hasta que los bolillos empezaron a dejar dolor en las canillas y las esposas impidieron el movimiento de las manos.

En el camión de la policía subieron a los protagonistas del show que cerró la feria y el primero en subir fue el maqueco quien estando montado en el camión se quitó la camisa para desafiar al policía que lo apresó, las personas se reían y disfrutaban del espectáculo.

"En Bucaramanga no hay fiesta o rumba en la que a la salida no haya pelea”, dice Rodrigo Luna que miraba la pelea con sus amigos – en la feria pasada hubo una peor, en el cielo solo se veían sillas volando y grupos de cuatro personas en el centro de la plaza de CENFER y las mujeres siempre salen perdiendo por separar a los novios- .

Los policías comentan que en los fines de semana se reciben unas 50 llamadas cada noche reportando una pelea en algún sitio de Bucaramanga, “el problema es que la mayoría de peleas que se forman en la ciudad son ocasionadas por menores de edad”, dice afirma el comandante tristemente.

Wednesday, September 13, 2006

Fernando Cárdenas, el 'profe'


La conferencia sobre el libro los Watergates Latinos se convirtió en una verdadera clase de periodismo.

Sentado al la do de Miguel Mendez Camacho y frente a cinco periodistas como espectadores, compañeros de trabajo y sus alumnos del curso de redacción de reportaje, Fernando Cárdenas lucía un blazer negro y una camisa blanca abierta para hablar sobre su libro los Watergates Latinos.

Fernando con su cantado tono chileno, le cuenta al poco público que llenaban las primeras sillas del salón, cómo nace la idea de escribir junto a su amigo y periodista Javier Gonzáles las historias sobre los ex presidentes corruptos que fueron "tumbados" por la prensa.

Cuenta que el trabajo de periodismo investigativo fue muy díficil porque el tema no era sencillo y muchas veces tuvieron que faltar a su ética profesional para conseguir la información, " estoy haciendo un artículo sobre el Tapon del Darien pero para entrar a reportear tengo que pedirle permiso a los paramilitares y a los guerrilleros, inclusive a veces hay que pagar por la información, sin embargo, en Colombia esas son herramientas útiles para conseguir buenas historias", dice Fernando con cara de inocente.

Clase de periodismo
La conferencia se convirtió no solo para los alumnos sino para sus amigos presentes en una cátedra de periodismo, Fernando Cárdenas expresaba su pasión por reportear cuando contó que su tarjeta de crédito ya estaba echando humo porque utilizaba su propio dinero para viajar y hablar con la gente para sacar de esas conversaciones historias 'preciosas' que muestran sinceramente la realidad.

"Yo llamo 'periodismo de hemorroides' a esos periodistas que se sientan todo un día a llamar por teléfono a buscar la noticia", comentaba Fernando mientras dirigía su mirada a sus alumnos con una sonrisa burlona, él dice que en sus clases les enseña a dejar la pereza y a ponerse las botas.

Sobre el periodismo colombiano resumió diciendo "los periodistas colombianos son muy valientes", terminó su clase contando que gracias a los medios del exterior que sí apoyan el buen periodismo "mi tarjeta de crédito ha descansado porque me pagan bien por escribir lo que más me gusta, hacer historias profundas".